El almacenamiento de productos ecológicos en invierno presenta desafíos técnicos específicos que requieren conocimiento especializado y infraestructura adecuada. Desde nuestra experiencia en Vélez Rubio, situada estratégicamente cerca de las principales zonas productoras de Almería y Murcia, hemos desarrollado protocolos rigurosos que garantizan la conservación óptima de productos certificados durante los meses más fríos del año. El almacenamiento de productos ecológicos en invierno no solo preserva la calidad organoléptica y nutricional de los alimentos, sino que también asegura el cumplimiento normativo exigido por la certificación ecológica europea.

¿Por qué el invierno requiere protocolos específicos para productos ecológicos?

El invierno representa un período crítico para el almacenamiento de productos ecológicos en invierno debido a múltiples factores ambientales que afectan su conservación. Las temperaturas bajas, la humedad variable y las oscilaciones térmicas entre día y noche en regiones como Almería y Murcia crean condiciones que pueden comprometer la integridad del producto si no se gestionan correctamente. A diferencia de productos convencionales que contienen conservantes sintéticos, los productos ecológicos certificados dependen exclusivamente de métodos naturales y control ambiental riguroso.

Las variaciones térmicas invernales en el sureste español son particularmente desafiantes. Mientras las temperaturas diurnas pueden alcanzar los 15-18°C en días soleados típicos de Almería, durante la noche pueden descender a 4-6°C o incluso menos en zonas de interior como Vélez Rubio. Esta amplitud térmica de más de 10°C en 24 horas exige sistemas de almacenamiento capaces de mantener estabilidad independientemente de las condiciones externas. En nuestras instalaciones, hemos implementado control climático automatizado que mantiene temperaturas constantes según las especificaciones de cada categoría de producto.

La humedad relativa es otro factor crítico durante el invierno. La combinación de humedad ambiental elevada con temperaturas frías puede generar condensación en las superficies de almacenamiento y en los propios productos, facilitando el desarrollo de mohos y acelerando procesos de degradación. Los productos ecológicos, al carecer de fungicidas sintéticos, son especialmente vulnerables a estos problemas. Mantener la humedad relativa dentro de rangos óptimos (generalmente entre 50-70% según el producto) es fundamental para el almacenamiento de productos ecológicos en invierno exitoso.

¿Qué tipos de productos ecológicos requieren almacenamiento invernal diferenciado?

No todos los productos ecológicos presentan las mismas necesidades de conservación durante el invierno. Hemos clasificado nuestra oferta en cuatro categorías principales basándonos en sus requerimientos específicos de temperatura y humedad. Esta segmentación nos permite optimizar el espacio de almacenamiento y garantizar condiciones ideales para cada tipo de producto que distribuimos a nuestros clientes mayoristas.

Las frutas y hortalizas frescas ecológicas constituyen la categoría más exigente y representan el mayor volumen en el almacenamiento de productos ecológicos en invierno. Productos como lechugas, brócoli, coles y otras hortalizas de hoja requieren temperaturas cercanas a 0-2°C con humedad relativa alta (90-95%) para mantener turgencia. En contraste, hortalizas de origen mediterráneo como tomates, pepinos y pimientos ecológicos, muy comunes en la producción almeriense incluso en invierno gracias a los invernaderos, necesitan temperaturas superiores de 7-10°C para evitar daños por frío. En Logistic Rent GDQ gestionamos frutas al por mayor con protocolos diferenciados según su origen y sensibilidad térmica.

El aceite de oliva virgen extra ecológico presenta requerimientos completamente diferentes. Este producto, fundamental en nuestra oferta, debe almacenarse entre 12-18°C en espacios oscuros protegidos de la luz directa y con control de oxígeno para evitar oxidación. Las temperaturas invernales frías pueden provocar turbidez por cristalización de ácidos grasos, un fenómeno reversible pero que preocupa a algunos compradores. Nuestras instalaciones mantienen el aceite al por mayor en condiciones estables que preservan sus propiedades organolépticas y su contenido de polifenoles antioxidantes durante toda la temporada invernal.

CategoríaTemperatura (°C)Humedad Relativa (%)Tiempo MáximoObservaciones Críticas
Hortalizas de hoja0-2°C90-95%7-14 díasSensibles a deshidratación
Tomate/Pepino/Pimiento7-10°C85-90%7-21 díasEvitar daño por frío
Aceite oliva virgen extra12-18°C60-70%12-18 mesesProteger de luz y oxígeno
Frutos secos10-15°C50-60%6-12 mesesControl estricto humedad
Conservas ecológicas10-20°C50-70%12-24 mesesEvitar condensación

¿Cómo afectan las regulaciones de certificación ecológica al almacenamiento?

El almacenamiento de productos ecológicos en invierno está sujeto a estrictas regulaciones europeas establecidas en el Reglamento (UE) 2018/848. Estas normativas especifican que los productos ecológicos deben almacenarse separados físicamente de productos convencionales para evitar contaminación cruzada, requieren sistemas de identificación claros en todo momento, y exigen trazabilidad completa desde la recepción hasta la expedición. Durante el invierno, cuando los volúmenes de almacenamiento suelen ser mayores debido a acumulación de cosechas de otoño y preparación para distribución, el cumplimiento riguroso de estas regulaciones es especialmente crítico.

En nuestras instalaciones en Vélez Rubio mantenemos áreas de almacenamiento dedicadas exclusivamente a productos certificados ecológicos. Cada lote recibido se registra con su número de certificación, fecha de entrada, productor de origen y condiciones específicas de conservación requeridas. Este sistema informatizado permite rastrear cualquier producto en tiempo real y generar documentación completa para auditorías de certificación. Los organismos de control que supervisan nuestra certificación realizan inspecciones periódicas donde verifican no solo la separación física sino también los registros de temperatura y humedad que documentamos continuamente.

La normativa también establece requisitos específicos sobre limpieza y desinfección de espacios de almacenamiento. Solo se permiten productos de limpieza autorizados para agricultura ecológica, lo que excluye desinfectantes sintéticos potentes. Durante el invierno, cuando las plagas buscan refugio en espacios cálidos, mantenemos protocolos de control integrado de plagas (IPM) basados en métodos físicos, trampas y productos naturales certificados. Nunca utilizamos insecticidas o rodenticidas convencionales en áreas donde se almacenan productos ecológicos, cumpliendo así con la normativa pero también protegiendo la integridad del producto certificado.

¿Qué infraestructura técnica es necesaria para almacenamiento invernal óptimo?

La infraestructura adecuada es fundamental para garantizar el almacenamiento de productos ecológicos en invierno con estándares profesionales. Las instalaciones requieren inversión significativa en sistemas de climatización, aislamiento térmico, control de humedad y monitorización continua. Desde nuestra experiencia sirviendo a distribuidores mayoristas, cadenas de supermercados y empresas de logística alimentaria, hemos identificado los elementos críticos que marcan la diferencia entre un almacenamiento básico y uno profesional.

El aislamiento térmico de las cámaras de almacenamiento es la primera línea de defensa contra variaciones externas. Utilizamos paneles aislantes de alta densidad que mantienen estabilidad térmica incluso cuando las temperaturas exteriores fluctúan drásticamente. En regiones como Vélez Rubio, donde el invierno puede traer ocasionalmente heladas nocturnas, un aislamiento adecuado reduce significativamente el consumo energético de los sistemas de climatización y previene puntos fríos donde podría formarse condensación perjudicial.

Los sistemas de refrigeración deben dimensionarse correctamente para mantener temperaturas constantes independientemente de la carga térmica. Cuando recibimos un camión con varias toneladas de producto que llega a temperatura ambiente, el sistema debe ser capaz de enfriar eficientemente sin comprometer la temperatura de los productos ya almacenados. Nuestras cámaras frigoríficas cuentan con equipos de alta capacidad con control mediante termostatos digitales precisos que mantienen variaciones inferiores a ±1°C, crítico para productos sensibles como hortalizas frescas.

El control de humedad requiere equipamiento especializado. Utilizamos deshumidificadores en cámaras donde almacenamos frutos secos y productos secos, mientras que en cámaras de hortalizas frescas empleamos sistemas de humidificación controlada que evitan deshidratación. Los sensores conectados monitorizan continuamente tanto temperatura como humedad relativa, enviando alertas automáticas a nuestro equipo técnico si algún parámetro se desvía de los rangos establecidos. Esta tecnología ha reducido nuestras pérdidas por deterioro en más del 40% comparado con sistemas de control manual.

¿Cómo se gestiona la recepción de productos en condiciones invernales?

Invernadero ecológico

La recepción de productos durante el invierno presenta desafíos logísticos específicos que impactan directamente en el almacenamiento de productos ecológicos en invierno exitoso. Los productos que llegan de campo pueden estar fríos por exposición a temperaturas nocturnas bajas, o pueden llegar a temperatura ambiente si se cosecharon durante el día. Esta variabilidad térmica inicial requiere protocolos de acondicionamiento antes del almacenamiento definitivo para evitar choques térmicos que dañen el producto.

Implementamos una zona de recepción aclimatada donde los productos pasan un período de transición controlada. Si recibimos hortalizas frescas que vienen a 4-5°C de campo en una mañana invernal, no las introducimos directamente en cámara a 0-2°C sino que permitimos una reducción gradual para evitar estrés. Este proceso, aunque añade complejidad operativa, preserva significativamente la calidad y extiende la vida útil del producto.

La inspección visual exhaustiva en recepción es crítica durante el invierno. Verificamos que los productos no presenten daños por heladas, especialmente en hortalizas sensibles. Las zonas afectadas por frío aparecen como manchas acuosas o translúcidas que evolucionan rápidamente a podredumbre. Cualquier lote con signos de daño por frío se separa inmediatamente para evitar contaminación cruzada. Esta rigurosidad en recepción protege tanto nuestra reputación como la inversión de nuestros clientes mayoristas que confían en la calidad consistente de nuestros productos certificados.

¿Qué papel juega la ventilación en el almacenamiento invernal?

La ventilación adecuada es un componente frecuentemente subestimado pero absolutamente crítico del almacenamiento de productos ecológicos en invierno. Los productos frescos continúan respirando después de la cosecha, generando calor metabólico, dióxido de carbono, etileno y vapor de agua. En espacios cerrados sin ventilación apropiada, estos subproductos metabólicos se acumulan causando deterioro acelerado, maduración prematura y desarrollo de patógenos.

Durante el invierno, el desafío es balancear ventilación suficiente con eficiencia energética. Introducir aire exterior frío puede parecer ventajoso para enfriamiento, pero ese aire frío al calentarse dentro de la cámara aumenta su humedad relativa creando problemas de condensación. Nuestros sistemas de ventilación mecánica controlada renuevan el aire de las cámaras con frecuencia calculada según el tipo de producto, eliminando gases indeseables mientras mantienen control sobre temperatura y humedad.

La distribución uniforme del aire dentro de las cámaras es igualmente importante. Utilizamos sistemas de circulación forzada que evitan zonas muertas donde el aire estancado permitiría acumulación de etileno o desarrollo de microclimas con temperatura o humedad inadecuadas. Los productos se almacenan en pallets con diseño que permite flujo de aire entre los niveles, maximizando la eficiencia del sistema de ventilación y asegurando que todos los productos reciben las mismas condiciones óptimas de conservación.

¿Cómo se previenen problemas específicos del invierno como heladas y condensación?

Las heladas y la condensación representan dos de los riesgos más significativos en el almacenamiento de productos ecológicos en invierno, especialmente en regiones como el sureste español donde las temperaturas invernales pueden variar drásticamente. Aunque Almería es conocida por su clima suave, las zonas de interior como Vélez Rubio experimentan heladas ocasionales que requieren preparación específica.

Para prevenir daños por heladas en productos almacenados, mantenemos monitorización continua de temperaturas en todas las cámaras con sistemas de alarma configurados para alertar si la temperatura desciende por debajo de umbrales críticos. En caso de fallo de equipamiento durante una noche particularmente fría, el sistema alerta automáticamente al personal de guardia permitiendo intervención inmediata antes de que se produzcan daños. Esta inversión en tecnología de monitorización ha evitado pérdidas importantes en múltiples ocasiones.

La condensación es igualmente problemática. Se forma cuando aire caliente y húmedo entra en contacto con superficies frías, dejando gotas de agua que facilitan crecimiento fúngico. Durante el invierno, la apertura de puertas de cámaras frías para carga o descarga introduce aire relativamente caliente que condensa inmediatamente en las paredes. Minimizamos este problema mediante cortinas de aire en las puertas, cámaras de pre-enfriamiento que actúan como esclusas térmicas, y protocolos estrictos que limitan el tiempo de apertura de cámaras. Adicionalmente, inspeccionamos regularmente todas las superficies para detectar acumulación de condensación y ajustamos parámetros de humidificación si es necesario.

¿Qué prácticas de gestión de inventario optimizan el almacenamiento invernal?

almacenamiento de productos ecológicos

La gestión eficiente de inventario es fundamental para maximizar la eficacia del almacenamiento de productos ecológicos en invierno y minimizar desperdicios. El sistema FIFO (First In, First Out – Primero en Entrar, Primero en Salir) es el estándar para productos perecederos, pero su implementación correcta requiere organización meticulosa y disciplina operativa constante.

En nuestras instalaciones, cada pallet recibe una etiqueta con código de barras que registra fecha de entrada, lote de productor, fecha de caducidad estimada y ubicación exacta en el almacén. Nuestro sistema informático gestiona automáticamente el flujo de mercancía, indicando al personal de picking qué pallets deben expedirse primero basándose en antigüedad y fecha de caducidad. Esta automatización elimina errores humanos que podrían resultar en que productos antiguos permanezcan almacenados mientras productos más frescos se expiden primero, situación que genera desperdicios inevitables.

Durante el invierno, cuando algunos productos tienen vida útil más larga debido a temperaturas más frías, ajustamos nuestros algoritmos de rotación para optimizar el uso del espacio disponible. Productos con vida útil de varias semanas o meses como frutos secos o aceite de oliva pueden ubicarse en zonas de almacenamiento menos accesibles, mientras que productos altamente perecederos como hortalizas frescas se mantienen en zonas de acceso inmediato para expedición rápida. Esta optimización espacial nos permite maximizar la capacidad de nuestras instalaciones durante períodos de alta demanda invernal.

¿Cómo se adapta el almacenamiento a las particularidades climáticas de Almería?

Almería presenta características climáticas únicas que influyen significativamente en el almacenamiento de productos ecológicos en invierno. Con más de 3.000 horas de sol anuales y temperaturas invernales suaves, la provincia es conocida como el «jardín de invierno de Europa». Sin embargo, esta reputación no significa que el almacenamiento invernal sea sencillo; de hecho, presenta desafíos específicos que requieren comprensión profunda del clima local.

Durante el invierno almeriense, las temperaturas diurnas frecuentemente alcanzan 15-18°C incluso en diciembre y enero, mientras que las nocturnas pueden descender a 6-8°C en zonas costeras y hasta 0-3°C en el interior. Esta amplitud térmica diaria de hasta 15°C es mucho mayor que en regiones del norte de Europa donde el invierno es más uniforme. Nuestras instalaciones en Vélez Rubio, ubicadas en zona de interior a mayor altitud que la costa, experimentan estas variaciones pronunciadas que exigen sistemas de climatización capaces de responder dinámicamente.

La humedad relativa en invierno también presenta particularidades. Almería es una de las regiones más áridas de Europa, pero los meses invernales traen ocasionalmente episodios de lluvia que elevan temporalmente la humedad ambiental. Estos cambios súbitos de humedad pueden afectar productos almacenados si no hay control activo. Nuestros sistemas de deshumidificación se activan automáticamente cuando detectan aumentos de humedad exterior, manteniendo las condiciones internas estables independientemente del clima externo.

La producción invernal de Almería, especialmente de hortalizas de invernadero como tomate, pepino y pimiento ecológico, genera flujos continuos de producto fresco que requieren capacidad de almacenamiento inmediato. A diferencia de regiones donde la producción invernal es mínima y el almacenamiento se centra en productos de cosecha otoñal, en Almería debemos gestionar simultáneamente productos recién cosechados que requieren enfriamiento rápido junto con productos almacenados de cosechas anteriores. Esta dualidad exige flexibilidad operativa y capacidad de procesamiento elevada.

¿Qué tecnologías emergentes mejoran el almacenamiento invernal?

La tecnología está transformando el almacenamiento de productos ecológicos en invierno con innovaciones que mejoran control, eficiencia y trazabilidad. Las soluciones digitales permiten optimización que era impensable hace una década, reduciendo desperdicios y asegurando calidad consistente incluso en condiciones desafiantes.

Los sensores IoT (Internet of Things) conectados representan un avance significativo. Estos dispositivos monitorizan continuamente temperatura, humedad, concentración de gases y otros parámetros críticos, transmitiendo datos en tiempo real a plataformas cloud accesibles desde cualquier dispositivo. En nuestras instalaciones, podemos verificar condiciones de almacenamiento desde un smartphone, recibir alertas instantáneas ante cualquier desviación, y analizar tendencias históricas para optimizar configuraciones. Esta visibilidad completa ha mejorado nuestra capacidad de respuesta ante incidencias y reduce el riesgo de pérdidas por fallos no detectados.

Los sistemas de atmósfera controlada y atmósfera modificada están ganando adopción para productos de alto valor. Estos sistemas ajustan la composición gaseosa del ambiente de almacenamiento, reduciendo oxígeno y aumentando dióxido de carbono para ralentizar metabolismo y extender vida útil. Para frutos secos ecológicos premium o aceite de oliva virgen extra, estas tecnologías pueden duplicar o triplicar el período de almacenamiento óptimo manteniendo características organolépticas intactas.

La inteligencia artificial aplicada a predicción de vida útil es una frontera emergente. Algoritmos analizan múltiples variables (temperatura histórica, humedad, tiempo almacenado, parámetros de calidad en recepción) para predecir con precisión cuándo cada lote alcanzará el límite de vida útil comercial. Esta capacidad predictiva permite planificar expediciones optimizando frescura entregada al cliente final mientras minimiza riesgo de caducidad en almacén.

Errores comunes en almacenamiento invernal y cómo evitarlos

A través de nuestra experiencia asesorando a agricultores, distribuidores y empresas de logística alimentaria sobre almacenamiento de productos ecológicos en invierno, hemos identificado errores recurrentes que comprometen calidad y generan pérdidas económicas significativas.

El error más frecuente es asumir que las temperaturas invernales exteriores frías son suficientes para conservación sin control activo. Aunque el ambiente exterior pueda estar a 5-10°C, esto no garantiza condiciones óptimas dentro del espacio de almacenamiento. Las fluctuaciones diarias, la falta de control de humedad, y la exposición a corrientes de aire pueden dañar productos sensibles. La inversión en climatización controlada siempre se justifica por la reducción de mermas.

Otro error común es la sobrecarga de espacios de almacenamiento. Cuando el inventario invernal es elevado, existe la tentación de apilar productos más densamente para maximizar capacidad. Sin embargo, esto obstruye el flujo de aire, crea puntos calientes y dificulta la rotación FIFO. Hemos observado que mantener ocupación no superior al 85% de capacidad nominal permite operación óptima incluso cuando eso implica rechazar temporalmente nuevos pedidos.

El tercer error crítico es descuidar la limpieza y mantenimiento preventivo durante el invierno. Como las temperaturas son más bajas y algunos problemas como infestaciones de insectos parecen menos urgentes, algunos operadores relajan protocolos de limpieza. Esto es contraproducente porque el invierno es precisamente cuando plagas buscan refugio en espacios cálidos de almacenamiento. Mantenemos programas de limpieza rigurosos durante todo el año, intensificándolos antes de períodos de máximo inventario.

Nuestra contribución al almacenamiento profesional desde Vélez Rubio

En Logistic Rent GDQ hemos desarrollado expertise especializado en almacenamiento de productos ecológicos en invierno que nos posiciona como referente para clientes B2B exigentes. Nuestra ubicación estratégica en Vélez Rubio, entre las principales zonas productoras de Almería y Murcia, nos permite recibir producto fresco directamente de campo y aplicar inmediatamente protocolos óptimos de conservación antes de distribución a nuestros clientes.

Nuestras instalaciones cuentan con múltiples cámaras frigoríficas independientes configuradas para diferentes rangos de temperatura, permitiéndonos manejar simultáneamente hortalizas frescas que requieren 0-2°C, aceite de oliva que necesita 12-18°C, y frutos secos que conservamos a 10-15°C. Esta diversificación de capacidades nos permite ofrecer servicio integral a distribuidores mayoristas que necesitan un único proveedor capaz de gestionar su portafolio completo de productos ecológicos.

Trabajamos exclusivamente con productos certificados ecológicos, manteniendo toda la documentación de trazabilidad que nuestros clientes necesitan para sus propias auditorías y para cumplir exigencias de cadenas de supermercados. Cada expedición incluye documentación completa con registros de temperatura durante el almacenamiento, certificados de ecológico actualizados, y análisis de calidad cuando el cliente lo requiere.

La inversión continua en tecnología y formación de personal es prioridad estratégica. Nuestro equipo técnico recibe capacitación regular sobre mejores prácticas de almacenamiento, actualización normativa y manejo específico de productos ecológicos. Esta profesionalización se refleja en tasas de merma significativamente inferiores a promedios del sector y en alta satisfacción de clientes que valoran la consistencia de calidad que garantizamos.

¿Necesita servicios profesionales de almacenamiento para productos ecológicos?

En Logistic Rent GDQ ofrecemos soluciones integrales de almacenamiento y distribución para productos agrícolas ecológicos certificados. Nuestras instalaciones en Vélez Rubio están equipadas con tecnología avanzada de control climático que garantiza condiciones óptimas durante todo el año, especialmente críticas durante los meses de invierno.

Servicios de almacenamiento especializado:

  • Aceite de oliva virgen extra ecológico: Almacenamiento en condiciones controladas que preservan propiedades organolépticas y contenido de polifenoles. Conozca nuestro servicio de aceite al por mayor →
  • Frutas y hortalizas frescas ecológicas: Cámaras frigoríficas con control preciso de temperatura y humedad adaptadas a cada tipo de producto. Explore nuestra oferta de frutas al por mayor →
  • Frutos secos ecológicos: Almacenamiento en atmósfera controlada que extiende vida útil manteniendo frescura y propiedades nutricionales.
  • Gestión integral de inventario: Sistema FIFO automatizado con trazabilidad completa y documentación para auditorías.

Ventajas de nuestro servicio:

  • ✓ Instalaciones certificadas para productos ecológicos
  • ✓ Monitorización continua 24/7 de temperatura y humedad
  • ✓ Ubicación estratégica cerca de zonas productoras de Almería
  • ✓ Experiencia consolidada sirviendo a distribuidores mayoristas y cadenas
  • ✓ Flexibilidad en volúmenes y servicios complementarios de distribución

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Conclusión: La excelencia en almacenamiento invernal marca la diferencia

El almacenamiento de productos ecológicos en invierno representa un desafío técnico que solo puede abordarse con conocimiento especializado, infraestructura adecuada y compromiso genuino con la calidad. Desde nuestra experiencia en Logistic Rent GDQ, hemos comprobado que la diferencia entre un almacenamiento básico y uno profesional se mide en indicadores concretos: tasas de merma reducidas, vida útil extendida del producto, cumplimiento normativo impecable y satisfacción consistente de clientes mayoristas.

Las particularidades climáticas del sureste español, especialmente de Almería con su condición de «jardín de invierno de Europa», generan oportunidades únicas para producción y comercialización invernal de productos ecológicos. Sin embargo, estas oportunidades solo pueden aprovecharse completamente si existe capacidad de almacenamiento profesional que preserve la calidad excepcional del producto desde cosecha hasta entrega al cliente final. La inversión en instalaciones certificadas, tecnología de control y personal capacitado no es opcional sino fundamental para operar competitivamente en este sector.

Los distribuidores mayoristas, cadenas de supermercados y empresas de logística alimentaria que buscan diferenciarse mediante productos ecológicos de máxima calidad necesitan proveedores capaces de garantizar condiciones óptimas durante todo el ciclo de almacenamiento. El almacenamiento de productos ecológicos en invierno bien ejecutado no solo preserva características organolépticas y nutricionales, sino que también protege la inversión económica y fortalece la reputación de marca ante consumidores finales cada vez más exigentes.

La evolución tecnológica continuará transformando las prácticas de almacenamiento, con sensores más precisos, algoritmos predictivos más sofisticados y sistemas de control cada vez más automatizados. Sin embargo, la base fundamental permanecerá constante: comprensión profunda de las necesidades específicas de cada producto, rigor en la implementación de protocolos, y compromiso inquebrantable con la excelencia. Estas son las características que definen el almacenamiento profesional de productos ecológicos y que en Logistic Rent GDQ aplicamos diariamente desde nuestras instalaciones en Vélez Rubio.


Fuentes consultadas

Por el equipo técnico de Logistic Rent GDQ, distribuidor mayorista especializado en productos agrícolas ecológicos desde Vélez Rubio, Murcia. Con instalaciones certificadas y experiencia consolidada en conservación y distribución mayorista de productos ecológicos para toda España.